Un asombroso aumento del 1400% en las estafas de suplantación de identidad a lo largo de 2025 ha conmocionado a las agencias de protección al consumidor y a las instituciones financieras. Este drástico aumento indica una escalada significativa de las actividades fraudulentas, con tácticas cada vez más sofisticadas por parte de los delincuentes para engañar a personas desprevenidas. Esta tendencia plantea serias preocupaciones sobre la evolución del panorama del fraude en línea y la necesidad de una mayor vigilancia.

