Corea del Sur se dispone a levantar una prohibición de nueve años sobre las inversiones corporativas en criptomonedas, lo que supone un cambio significativo en su política de activos digitales. Esta medida busca fomentar la innovación e integrar al país en el ecosistema global de activos digitales, permitiendo a las empresas que cumplan los requisitos participar en el floreciente mercado de las criptomonedas.

